☀️
Barcelona Inspira

Barcelona en tu bandeja

Historias, guías y secretos de la ciudad. Sin spam.

¡Gracias! Te hemos añadido a la lista.

Las mejores heladerías artesanales de Barcelona

Las heladerías donde voy yo a por helado artesanal de verdad, ordenadas por el momento que te apetece. El truco del pistacho para no caer en el industrial, y a cuáles no vuelvo.

La primera vez que probé un pistacho de Bronte de verdad en Gràcia entendí que había estado comiendo helado industrial toda la vida. No era verde. Era de un marrón verdoso apagado, casi feo. Y sabía a pistacho de verdad, no a caramelo con colorante.

Ese día aprendí el truco que uso desde entonces, y que os cuento abajo. Pero primero, lo importante: no os doy una lista de las mejores. Os doy a cuál ir según lo que busquéis, que es como lo pienso yo cada vez que me apetece uno.

Lo básico

El truco si el pistacho es verde radiactivo, es colorante · Buena señal el helado tapado en pozzetti, no en montañas

Otra pista un helado artesanal no da sed después · Zona Gràcia y Eixample concentran las mejores

Si solo vas a una, que sea DelaCrem

DelaCrem (Enric Granados, 15, Eixample). Es la más querida por los barceloneses y con razón.

La montó el italiano Massimo Pignata en 2010 para reinventar el helado artesano: ingredientes 100% naturales, sin gluten en todos los sabores, y tres veces menos grasa que el industrial. El pero es la cola en verano, pero avanza rápido.

Tiene tres locales, el más nuevo DelaCrem Terra (Muntaner, 59), con producto de proximidad. No os vayáis sin probar su affogato — es lo que pido yo siempre.

Cuando quiero un helado de barrio, sin postureo

Para esto, Gràcia. Es el barrio con más helado bueno por metro cuadrado y donde compramos los de aquí.

Paral·lelo (Torrent de l’Olla, 164) es de mis favoritos absolutos: lo montaron cuatro amigos de la infancia de Sanremo, tuestan ellos mismos los frutos secos y preparan las bases a diario. Sabores como sésamo negro, regaliz o matcha junto a clásicos italianos impecables. La carta cambia con la temporada, así que cada visita es distinta.

Cloud (Plaça de Rovira i Trias, 5) tiene helados italianos ultracremosos y nada empalagosos. El fondente de chocolate negro y sus dos tipos de pistacho siciliano (natural y tostado) son la prueba de que aquí saben lo que hacen. Como los hacen a diario, no siempre están todos: esa sorpresa es parte de la gracia.

Cuando busco algo sano de verdad (vegano, sin azúcar)

Bodevici (Torrijos, 21, Gràcia) es la respuesta, y no es marketing: fue la primera heladería ecológica certificada de Barcelona, fundada en 2011.

Ingredientes ecológicos, de proximidad, sin aditivos, con opciones veganas, sin gluten y sin azúcares añadidos. Su pistacho de Lleida y el granizado de melocotón de Tarragona son un vicio. Y sus helados veganos son de los pocos que no saben a sustituto.

En DelaCrem, además, todos los sabores son sin gluten. Y en cualquier heladería artesanal los sorbetes de fruta son veganos por naturaleza — solo hay que preguntar.

Cuando quiero que me sorprendan

Aquí van las apuestas raras que merecen la pena.

Gelato Collection (Gótico) es la propuesta de Albert Adrià junto a Torrons Vicens: alta gastronomía aplicada al helado, con recetas numeradas como en perfumería y cuatro familias de sabores, algunos inspirados en cócteles. No es una heladería, es una experiencia.

Gelaaati di Marco (Llibreteria, 7, Gótico) es del milanés Marco Di Consiglio, y es una de las heladerías favoritas nada menos que de Jordi Roca. Su chocolate picante con pimienta de Cayena tiene fama merecida.

Cremeria Toscana (Muntaner, 161), abierta desde 2004 por el milanés Andrea Giuntoli, es tan buena que muchos restaurantes de la ciudad confían en sus helados para sus postres. Su vainilla es de las mejores que he probado.

Y en el Born, Gocce di Latte (Pla de Palau, 4), con combinaciones muy acertadas como pera, cardamomo y jengibre.

Cuando me tira la nostalgia (los centenarios)

Barcelona tiene heladerías que son patrimonio vivo.

La Valenciana (Eixample) lleva desde 1910 — cuarta generación ya — elaborando horchata artesana con chufa D.O. Valencia y helados de tradición valenciana. Y El Tío Che (Poblenou) es otra institución de más de un siglo, famosa por sus horchatas y sus cucuruchos de galleta de toda la vida.

Si sois de sabores tradicionales sin experimentos, estos son vuestros sitios.

A cuáles no voy, y por qué

Me mojo: las heladerías de las zonas turísticas con montañas de colores fluorescentes. Ese helado está inflado con aire y colorante, expuesto al aire para que se vea bonito, y os va a costar más que uno bueno de barrio.

La excepción que sí recomiendo en zona turística es Rocambolesc, junto al Liceu en la Rambla, la heladería de Jordi Roca (el pequeño del Celler de Can Roca). Recupera el carrito de postres del restaurante en versión callejera, con sus famosos panets: brioches calientes rellenos de helado frío, sellados en una máquina. Es de las pocas cosas de la Rambla que de verdad merecen la pena.

Lo que aprendí a base de equivocarme

Mi filtro mental, en tres señales:

El pistacho. Si es verde radiactivo, es colorante. El de verdad tiene un color apagado, casi marrón verdoso. Esta regla me la enseñó un heladero y no falla nunca.

Los colores en general. Los naturales son mates, no chillones. Un helado de fresa fluorescente no ha visto una fresa.

La sed. Un buen helado artesanal no da sed después, porque no lleva exceso de azúcar ni aditivos. Si acabáis buscando agua, ya sabéis lo que os habéis comido.

Y una señal más: en las mejores heladerías el helado se guarda tapado en cubetas (los pozzetti), no en montañas expuestas al aire. Es como se hace en Italia, y es incompatible con el espectáculo visual de las trampas turísticas.

Al final, el mejor helado de Barcelona no está en la Rambla. Está en la esquina de algún barrio donde hacen cola los de aquí.

Sigue descubriendo Barcelona conmigo

Si te ha gustado este plan, te dejo más ideas para exprimir la ciudad y sus alrededores:

Cuál es la mejor heladería artesanal de Barcelona

Hay mucho nivel, pero mis favoritas son DelaCrem (Eixample), Paral·lelo y Cremeria Toscana. DelaCrem es de las más queridas por los barceloneses, con colas siempre, y su pistacho es la prueba del algodón: si no es verde radiactivo, es del bueno.

Cómo saber si un helado es artesanal de verdad

El pistacho no debe ser verde radiactivo (eso es colorante), los colores en general deben ser apagados y naturales, y un buen helado artesanal no da sed después. En las mejores heladerías el helado se guarda tapado en pozzetti, no en montañas expuestas, como se hace en Italia.

En qué barrio de Barcelona hay mejores heladerías

Gràcia y el Eixample concentran las mejores heladerías artesanales de Barcelona, con opciones como Paral·lelo, DelaCrem, Cremeria Toscana o Bodevici. En el Barrio Gótico está Gelaaati di Marco, y son zonas de barrio donde compran los locales, no solo turistas.

Dónde comer helado vegano o sin gluten en Barcelona

Muchas heladerías artesanales tienen opciones. DelaCrem elabora todos sus helados sin gluten, Bodevici es ecológica certificada con opciones veganas y sin azúcar, y en casi todas los sorbetes de fruta son veganos por naturaleza. Solo hay que preguntar por la carta de temporada.

Anita Jiménez
Anita Jiménez · Influencer Barcelona  ·  Reinel González · Editor

Actualizamos esta guía periódicamente. Si gestionas algún espacio mencionado, quieres corregir información o explorar una colaboración, escríbenos a [email protected].