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Las mejores heladerías artesanales de Barcelona

Las heladerías donde voy a por helado artesanal de verdad, ordenadas por lo que te apetece ese día. El truco del pistacho para no caer en el industrial, los precios reales y a cuáles no vuelvo.

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La primera vez que probé un pistacho de Bronte de verdad en Gràcia entendí que había comido helado industrial toda la vida. No era verde. Era de un marrón verdoso apagado, casi feo, y sabía a pistacho de verdad y no a caramelo con colorante.

Ese día aprendí el truco que uso desde entonces. Antes de los sitios va eso, porque distinguir el artesanal del industrial disfrazado sirve para toda la vida.

Lo básico del buen helado

El truco si el pistacho es verde radiactivo, es colorante · Buena señal el helado tapado en pozzetti, no en montañas · Otra pista un helado bueno no da sed

Precio 3-4,50 € la bola · Zona Gràcia y el Eixample concentran las mejores

Muchas heladerías de zona turística venden helado inflado con aire y colorante a precio de artesano, así que conviene saber mirar antes de pagar.

Artesanal de verdad

  • El pistacho es marrón verdoso, no chillón
  • Los colores son mates y apagados
  • No da sed al terminar
  • Se guarda tapado en pozzetti
  • Pone elaboración diaria o se ve el obrador

Industrial disfrazado

  • Pistacho verde fluorescente
  • Fresa o mango de color radiactivo
  • Sed nada más comerlo
  • Montañas altas expuestas al aire
  • Veinte sabores idénticos en textura

La regla del pistacho me la enseñó un heladero italiano y no falla nunca: el pistacho natural es apagado, casi feo, porque no lleva colorante.

La regla del pistacho me la enseñó un heladero italiano y no falla nunca: el pistacho natural es apagado, casi feo, porque no lleva colorante.

Y no todos los barrios rinden igual cuando busco helado bueno.

Gràcia
la mayor densidad
Eixample
clásicos y de autor
Born y Gòtic
joyas entre turistas
Poblenou
las centenarias
La Rambla
casi todo trampa
helado de barrio fiable hay que saber cuál evitar salvo excepciones

Gràcia es donde más acierto a ciegas, y la Rambla donde menos, con dos excepciones que cuento al final.

La heladería a la que mando a todo el mundo

DelaCrem, en Enric Granados, 15, en el Eixample. Es la más querida por los barceloneses y con razón.

La fundó el maestro heladero italiano Massimo Pignata en 2010 con ingredientes cien por cien naturales, frescos del día, sin gluten en todos los sabores y sorbetes veganos, con una textura ultracremosa por su técnica slow food. Todo se guarda en pozzetti. El único pero es la cola en verano, pero avanza rápido.

Tiene varios locales, incluido el Obrador DelaCrem en Passeig de Sant Joan, 59, con clásicos como pistacho o yogur junto a ediciones con avellanas de Reus o pistachos de Les Garrigues. No os vayáis sin probar su affogato, que es lo que pido yo siempre, y encaja con un buen café de barrio cerca.

Con las señales claras y una apuesta segura, el resto es elegir según lo que apetezca ese día.

Si buscasTu heladeríaLo suyo
El clásico infalibleDelaCremSin gluten, pistacho perfecto
Sabores que no probaste nuncaParal·leloSésamo negro, ajo negro, mojito
El mejor pistachoGocce di LatteCremino pistacho, di Bronte DOP
Sano de verdad, vegano y ecoBodeviciEcológica certificada, sin azúcar
Alta gastronomía en heladoGelato CollectionDe Albert Adrià, recetas numeradas
Nostalgia y horchataLa ValencianaDesde 1910, chufa de Valencia

El helado de barrio de Gràcia, sin postureo

Gràcia es el barrio con más helado bueno por metro cuadrado, y donde compramos los de aquí.

Paral·lelo, en Carrer de Sèneca, 18, es de mis favoritos absolutos y para mucha gente directamente otra liga. Es la historia de cuatro amigos de la infancia, Matteo, Gianluca, Marco y Francesco, que dejaron su San Remo natal por Barcelona. Lo elaboran todo en su obrador con producto de temporada, ecológico y de proximidad siempre que pueden, con pistachos de Lleida y avellanas de Reus. No usan ningún ingrediente acabado, ni siquiera la crema de avellanas.

Y ahí está lo que los hace únicos: sabores que no vais a encontrar en ningún otro sitio. Stracciatella de coco, sésamo negro, melón con menta, y helados salados para aderezar platos de verano. La carta cambia a diario, así que cada visita es distinta y no siempre están todos. Esa sorpresa es parte de la gracia, y va bien tras una vuelta por las bodegas del barrio.

El mejor pistacho, en el Born

Si sois de pistacho como yo, id directos a Gocce di Latte, en Pla de Palau, 4, en el Born, con dos locales pegados. Producción diaria, artesanal y baja en grasas, a dos calles de las capas de ciudad que hay bajo tus pies.

Su joya es el cremino pistacho, mascarpone con crema de pistacho, que más de uno defiende como el mejor helado que ha probado. Para los muy fans están el pistacho di Bronte DOP, ese siciliano difícil de encontrar, y un sabor milanese que solo hacen el fin de semana. El precio es algo más alto y lo vale.

Lo vegano y sin azúcar, sin sabor a sustituto

Bodevici, en Torrijos, 21, en Gràcia, es la respuesta, y no es marketing: fue la primera heladería ecológica certificada de Barcelona, fundada en 2011.

Ingredientes ecológicos, de proximidad, sin aditivos, con opciones veganas, sin gluten y sin azúcares añadidos. Su pistacho de Lleida y el granizado de melocotón de Tarragona son un vicio, y sus helados veganos son de los pocos que no saben a sustituto.

En DelaCrem todos los sabores son sin gluten y los sorbetes veganos, y en cualquier heladería artesanal los sorbetes de fruta son veganos por naturaleza. Solo hay que preguntar.

Las heladerías de autor, para que te sorprendan

Gelato Collection, en La Rambla, 136, es el proyecto del chef Albert Adrià junto al pastelero Alfredo Machado y Torrons Vicens, en el local anexo a la turronera. Abrió en verano de 2024 con recetas numeradas en cuatro familias, clásicos, otros con base de cóctel como margarita o negroni, de autor y de temporada. No es una heladería, es una experiencia.

Gelaaati di Marco, en Llibreteria, 7, en el Gòtic, es del milanés Marco Di Consiglio y una de las favoritas nada menos que de Jordi Roca. Todos los sabores tienen cero conservantes y cero colorante. Su Placer Picante, chocolate con pimienta de Cayena, tiene fama merecida.

Cremeria Toscana, en Muntaner, 161, abierta desde 2004 por el milanés Andrea Giuntoli, es tan buena que varios restaurantes de la ciudad usan sus helados para sus postres. Su vainilla es de las mejores que he probado.

Las que llevan más de un siglo abiertas

Barcelona tiene heladerías que son patrimonio vivo.

La Valenciana, en el Eixample, lleva desde 1910, ya en cuarta generación, elaborando horchata artesana con chufa D.O. Valencia y helados de tradición valenciana. Y El Tío Che, en Poblenou, es otra institución de más de un siglo, famosa por sus horchatas y sus cucuruchos de galleta de siempre, a un paso de los mercados a los que voy a comprar.

Si sois de sabores tradicionales sin experimentos, estos son vuestros sitios.

1910La ValencianaAbre en el Eixample con horchata de chufa D.O. Valencia. Hoy va por la cuarta generación.
principios s. XXEl Tío CheNace en Poblenou, en la Rambla del barrio, con horchata y cucuruchos de galleta.
2004Cremeria ToscanaAndrea Giuntoli trae el gelato milanés al Eixample. Referencia para restaurantes.
2010-11DelaCrem y BodeviciLa nueva ola artesana, con la primera heladería ecológica certificada de la ciudad.
2024Gelato CollectionAlbert Adrià lleva la alta gastronomía al helado en plena Rambla.

De la horchata de 1910 al helado de autor de 2024, la ciudad no ha dejado de hacer helado bueno.

El otro consejo que doy siempre es pedir lo de temporada, y para eso conviene saber qué fruta está en su punto cada mes.

ABRPrimeras fresas del Maresme
MAYFresa y limón en su punto
JUN★ Albaricoque y cereza
JUL★ Melocotón de Tarragona
AGO★ Higo y melón
SEPÚltimos higos, uva

En julio, con melocotón de Tarragona o albaricoque en la carta, id a por eso: es cuando la fruta está en su mejor momento y el sorbete lo nota.

A cuáles no voy, y por qué

Los puestos con montañas de colores fluorescentes de zona turística. Ese helado está inflado con aire y colorante, expuesto para que se vea bonito, y cuesta más que uno bueno de barrio.

Cualquiera que no diga de dónde sale el producto. El buen pistacho es caro y se anuncia. El silencio suele significar colorante.

El helado que da sed. Si al terminar buscáis agua, era exceso de azúcar y aditivos. No hay vuelta de hoja.

La excepción que sí recomiendo en plena Rambla es Rocambolesc, la heladería de Jordi Roca, con sus panets, brioches calientes rellenos de helado frío. Es de las pocas cosas de la Rambla que de verdad merecen la pena.

Cómo elegir bien un helado

Preguntad qué es de temporada. Las buenas cambian la carta según la fruta, y en verano ahí está lo mejor.

Probad el brioche. Muchas heladerías italianas sirven el helado dentro de un brioche caliente. Es como se come en Sicilia, frío y caliente a la vez, y suena raro hasta que lo pruebas.

Fijaos en la producción. Elaboración diaria u obrador a la vista es buena señal. El helado artesanal no aguanta semanas, así que se hace en tandas pequeñas.

Mirad el pistacho antes de pedir. Es el chivato más rápido, y decide en dos segundos si el resto de la vitrina vale la pena.

El mejor helado de Barcelona no está en la Rambla. Está en la esquina de algún barrio donde hacen cola los de aquí.

¿Conoces una heladería artesanal que no salga aquí? Seguro que me dejo alguna joya de barrio. Escríbeme por Instagram @barcelonainspira y me paso a probarla.

Sigue descubriendo Barcelona conmigo

Más rincones y planes que cuento por aquí: dónde comer el mejor ramen, dónde comer calçots en la ciudad, la guía local de La Mercè y los jardines secretos de Cataluña.

Cuál es la mejor heladería artesanal de Barcelona

Hay mucho nivel, pero mis favoritas son DelaCrem en el Eixample, Paral·lelo en Gràcia y Gocce di Latte en el Born. DelaCrem es de las más queridas por los barceloneses, con cola casi siempre, y su pistacho es la prueba del algodón. Paral·lelo es para muchos otra liga por sus sabores imposibles.

Cómo se sabe si un helado es artesanal de verdad

El pistacho no debe ser verde radiactivo, porque eso es colorante, y los colores en general tienen que ser apagados y naturales. Un buen helado artesanal no da sed después. Y en las mejores heladerías el helado se guarda tapado en pozzetti, no en montañas expuestas al aire, como se hace en Italia.

Cuánto cuesta un helado artesanal en Barcelona

Una bola cuesta entre 3 y 4,50 euros, y un cucurucho de dos bolas ronda los 4,50 a 6 euros. Las heladerías premium como Gocce di Latte o las de autor suben algo más, pero la calidad lo justifica. Muchas ofrecen el brioche relleno de helado, típico siciliano, por un precio parecido.

En qué barrio de Barcelona hay mejores heladerías

Gràcia y el Eixample concentran las mejores, con Paral·lelo, DelaCrem, Cremeria Toscana o Bodevici. En el Gòtic y el Born están Gelaaati di Marco y Gocce di Latte. Son zonas de barrio donde compran los de aquí, no solo turistas, a diferencia de los puestos de la Rambla.

Dónde comer helado vegano o sin gluten en Barcelona

En muchas heladerías artesanales. DelaCrem elabora todos sus helados sin gluten y sus sorbetes son cien por cien veganos, Bodevici es ecológica certificada con opciones veganas y sin azúcar, y en casi todas los sorbetes de fruta son veganos por naturaleza. Basta con preguntar por la carta de temporada.

Anita Jiménez
Anita Jiménez · Influencer Barcelona  ·  Reinel González · Editor

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