Fui a la Fageda d’en Jordà el primer fin de semana de octubre convencida de que la pillaría ardiendo. Estaba verde entera. Me faltaban tres semanas y hora y media de coche de vuelta para pensarlo.
Desde entonces miro el calendario antes que el mapa. Estos seis hayedos cambian de color en fechas distintas, se caminan muy distinto y en uno de ellos hasta el aparcamiento te cobra por minuto.
Lo básico del otoño catalán
Ventana buena de mediados de octubre a mediados de noviembre · Garrotxa en su punto última semana de octubre y primera de noviembre
Fageda d’en Jordà llana, 3 km, aparcamiento de pago · Grevolosa 5,8 km y 250 m de desnivel, aparcamiento gratis
La semana concreta importa más que el bosque que elijáis, y es lo que casi todo el mundo calcula mal.
Comprobad cómo va el año antes de conducir. Un verano largo retrasa la caída y una nevada temprana en el Prepirineo se lleva el otoño por delante en dos días.
El hayedo que crece sobre una colada de lava
Crece sobre la colada de lava solidificada del volcán del Croscat, entre Santa Pau, Olot y les Preses, una rareza que no tiene ningún otro hayedo peninsular.
Eso explica el relieve del suelo, lleno de prominencias de hasta 20 metros que aquí llaman tossols, y explica también su altitud. Está a 550 metros, cuando los hayedos de la península suelen crecer por encima de los 900. Según la web oficial del Parque Natural de la Zona Volcánica, es una de sus 28 reservas naturales, rodeada por los 21 volcanes de la comarca.
El sendero corto son unos 3 kilómetros en una hora, llano y accesible. Y aquí va el dato que nadie pone en la ficha: el aparcamiento de Can Serra se paga por minuto, unos 0,034 € durante las dos primeras horas y la mitad después. Dos horas salen por unos 4 €, y ese dinero va a la conservación del bosque y de las reservas del Croscat y Santa Margarida.
Queda a hora y media larga en coche desde Barcelona, algo más lejos que los pueblos que hago en un día.
Lo que más separa a estos bosques no es el paisaje, es cuánto hay que caminar para verlo.
| Bosque | Dónde | Ruta | Aparcamiento |
|---|---|---|---|
| Fageda d’en Jordà | La Garrotxa | 3 km llanos, 1 h | Can Serra, de pago |
| Fageda de Santa Fe | Montseny | 1 km señalizado | Gratuito |
| Fageda de la Grevolosa | Sant Pere de Torelló | 5,8 km, 250 m desnivel | De tierra, gratis |
| Bosc de Poblet | Muntanyes de Prades | 3 o 6 km | Caseta forestal, limitado |
| Les Roques Encantades | Les Planes d’Hostoles | Corta y llana | Del pueblo |
| Bosc de Carlac | Vall d’Aran | Circular, exigente | De Bausen |
Y el desnivel, que es lo que decide si el plan sale bien o acaba en discusión.
El itinerario 1 encadena la Fageda con los volcanes del Croscat y Santa Margarida. Merece la pena, pero es otro plan: son 11 kilómetros y más de cuatro horas.
El hayedo con los árboles más grandes
La Fageda de la Grevolosa, en la sierra de Llancers, término de Sant Pere de Torelló, entre Osona y la Garrotxa.
Las cifras la explican mejor que cualquier adjetivo. Está a 1.037 metros de altitud, el mayor ejemplar mide 41 metros con un perímetro de tronco de 5,15 metros, y los árboles más viejos se plantaron hacia 1750. Según los datos oficiales del catálogo de árboles monumentales de Cataluña, tres de sus hayas están inscritas en él.
El circuito habitual son 5,8 kilómetros con 250 metros de desnivel, en torno a dos horas. Se sale del aparcamiento de tierra de Sant Andreu de la Vola y el primer tramo es todo subida, pasando por la ermita de Sant Nazari, del siglo XIV, donde hay mesas de pícnic bajo dos robles.
Dos avisos de campo. No hay cobertura móvil, así que descargad el mapa antes de llegar. Y desde arriba hay otros accesos, por el Molí de Bracons o el Coll de Bracons, que acortan bastante.
Está a unos 20 kilómetros de la Fageda d’en Jordà, así que las dos entran en un fin de semana, encadenables con los pueblos más bonitos de Girona.
Con seis bosques y rutas tan distintas, la elección depende más de con quién vais que del bosque en sí.
Elegid este si
- Vais con niños pequeños, Santa Fe
- Queréis lo icónico sin caminar, la Fageda
- Buscáis árboles enormes, la Grevolosa
- Tenéis el día entero, itinerario 1
- Huís de la gente, Poblet o el Retaule
Dejadlo para otro día si
- Es fin de semana de finales de octubre
- Vais sin comprobar cómo va la hoja
- Lleváis calzado de calle a la Grevolosa
- Contáis con cobertura para orientaros
- Salís de Barcelona después de comer
La columna de la derecha es la que más me ha arruinado excursiones, y casi siempre por la primera línea.
Lo que pisáis en la Garrotxa tiene una edad muy concreta, y ayuda a entender por qué ese hayedo está donde está.
Los tossols, esas prominencias de hasta 20 metros que hacen ondular el suelo, son lava. No son colinas.
Los fáciles, para ir con niños o con quien no camina
La Fageda de Santa Fe, en el Parc Natural del Montseny, tiene un itinerario señalizado de 1 kilómetro con río, pasarelas de madera, fuente y mesas de pícnic. El paseo hasta la Font del Frare es el clásico. Queda a menos de una hora de Barcelona, así que se resuelve en media mañana y combina con las rutas de senderismo más cercanas.
En la Fageda d’en Jordà, el sendero corto de 3 kilómetros es llano y va entre troncos y helechos.
Sobre los paseos en carruaje de caballos que salen de Can Serra: duran alrededor de una hora e incluyen una parada de 15 minutos. Yo prefiero ir a pie, y hay visitantes que cuestionan el trato a los animales. Con el sendero corto siendo llano y de una hora, no le veo la necesidad.
Los que casi nadie pisa
Les Roques Encantades, en Les Planes d’Hostoles, son rocas grandes cubiertas de musgo entre hayas y hojarasca, en la misma Garrotxa pero fuera del circuito.
El Bosc de Poblet, en las Muntanyes de Prades, mezcla robles, castaños y hayas, con dos recorridos de 3 y 6 kilómetros que arrancan en la caseta forestal. El aparcamiento es pequeño, así que hay que llegar pronto.
El Bosc de Carlac, cerca de Bausen en la Vall d’Aran, junto a la frontera francesa, tiene un circular con hayas retorcidas y niebla de primera hora.
Y la Fageda del Retaule, en el Parc Natural dels Ports, comarca del Montsià, queda tan lejos de Barcelona que se conserva casi vacía, con pozas y cuevas alrededor.
Los días que no piso un hayedo
Los fines de semana de finales de octubre. El propio parque de la Garrotxa desaconseja su itinerario 1 en otoño por la afluencia y recomienda hacerlo en otra estación, con 11 km compartidos con media Cataluña. Un hayedo con cola es un parque urbano con árboles más altos.
La primera semana de octubre sin comprobar. Es mi error de manual. Y el contrario también existe: a mediados de noviembre podéis encontraros los árboles ya pelados y la hoja en el suelo.
La Grevolosa con lluvia reciente. La pista forestal de tierra y la subida inicial se ponen resbaladizas, y sin cobertura no es sitio para experimentar.
Cualquiera de ellos con prisa. Estos bosques piden pararse. Si el plan es entrar, hacer la foto y volver al coche, sale mejor quedarse en casa.
Lo que llevo aprendido de tanto ir
Comprobad el estado de la hoja esa misma semana. Las fechas de este artículo son la norma, no una garantía. El año manda.
Ropa por capas. Dentro del hayedo refresca aunque fuera haga sol, y en la Garrotxa el otoño se mueve entre 10 y 18 grados.
Descargad el mapa antes de salir. En la Grevolosa no hay señal, y el aparcamiento ya está fuera de cobertura.
Llevad agua. En el itinerario 1 de la Garrotxa, la única fuente está en el área de Santa Margarida.
La Grevolosa aguanta cualquier época del año, y fuera de octubre suele estar vacía, igual que los jardines secretos de Cataluña en temporada baja.
En estos bosques el acierto no es el sitio. Es la semana.
¿Conoces un hayedo que no salga aquí? Cataluña tiene más de los que he pisado. Escríbeme por Instagram @barcelonainspira y me lo apunto para octubre.
Sigue descubriendo Barcelona conmigo
Más planes que cuento por aquí: los pueblos más bonitos de Cataluña, los mejores miradores para el atardecer, las bodegas de barrio donde tapeo y la Barcelona que hay bajo tus pies.
Cuándo cambian de color los bosques de Cataluña
Entre mediados de octubre y mediados de noviembre. Para la Garrotxa, la última semana de octubre y la primera de noviembre son la apuesta más segura. Las fechas se mueven cada año, porque un verano largo retrasa la caída de la hoja y unas nevadas tempranas la adelantan de golpe.
Cuál es el mejor bosque de otoño de Cataluña
La Fageda d’en Jordà es la más emblemática: crece sobre la colada de lava del volcán del Croscat, a 550 metros de altitud, algo insólito en un hayedo peninsular. Si buscáis árboles monumentales y menos gente, la Grevolosa tiene el mayor ejemplar de 41 metros y hayas plantadas hacia 1750.
Cuánto cuesta aparcar en la Fageda d’en Jordà
El aparcamiento de Can Serra se paga por minuto, unos 0,034 euros durante las dos primeras horas y la mitad a partir de ahí, así que una visita de dos horas ronda los 4 euros. Lo recaudado se destina a conservar el bosque y las reservas del Croscat y Santa Margarida.
Qué hayedo de Cataluña es mejor con niños
La Fageda de Santa Fe, en el Montseny, tiene un itinerario señalizado de 1 kilómetro con pasarelas de madera, fuente y mesas de pícnic, y queda a menos de una hora de Barcelona. En la Fageda d’en Jordà, el sendero corto es llano y accesible: unos 3 kilómetros en una hora.
Cómo se llega a la Fageda de la Grevolosa
Hay dos accesos, por encima o por debajo del túnel de Bracons. El habitual es Sant Andreu de la Vola, en Sant Pere de Torelló, con aparcamiento de tierra gratuito y pista forestal. El circuito ronda los 5,8 kilómetros con 250 metros de desnivel, y no hay cobertura móvil.
Se puede evitar la masificación en los hayedos en otoño
Yendo entre semana, que es lo único que funciona de verdad. El propio parque de la Garrotxa desaconseja el itinerario principal en otoño por afluencia. La Grevolosa recibe bastante menos gente y entre semana sigue estando casi vacía, aunque los fines de semana de octubre también se llena.