Hay tardes en Barcelona que piden algo más que un solo plan. Ver una película, cenar algo rico y terminar con una copa sin coger el metro ni una sola vez. Esa es la idea de esta guía: cinco rutas por cinco barrios en las que todo queda a pocos minutos andando.
Son los planes que recomiendo cuando me preguntan qué hacer en Barcelona por la tarde. Ni las colas de siempre ni los sitios de postal, sino rincones de barrio con vida propia.
1. Cine, empanadas y copa en Sant Antoni

Empieza en el cine Floridablanca, uno de los cines de versión original de toda la vida, en pleno Sant Antoni. Cartelera de autor, estrenos internacionales y ese ambiente de cine de barrio que cada vez cuesta más encontrar.
Al salir, a pocos pasos, te esperan las empanadas argentinas de El Laurel. Es un argentino de barrio de los de toda la vida: pide varias empanadas para compartir y deja sitio para probar algo más de la carta.
Para la copa, cruza hasta el Bar Calders, en la calle Parlament. Es el corazón social de Sant Antoni: terraza, vermut, buena música y gente del barrio. Si hace buen tiempo, no hay mejor sitio para alargar la noche.
Perfecto para: una cita, un plan entre semana o una tarde de domingo.
2. Jazz en la plaza y cine de autor en Gràcia

Gràcia es el barrio de las plazas, y la Plaça de la Vila de Gràcia es la más animada. En septiembre acoge los conciertos gratuitos de domingo de L’Hora del Jazz – Memorial Tete Montoliu, y el resto del año sus terrazas son el punto de encuentro perfecto para empezar la tarde.
Después, a cinco minutos andando, están los cines Verdi, otro templo del cine en versión original en Barcelona. Mira la cartelera antes, porque los pases de la tarde se llenan rápido.
Remata en el Café Salambó, justo al lado de los cines. Es un clásico de Gràcia, con techos altos, madera y ambiente de café de tertulia. Ideal para comentar la película con una copa y algo de picar.
Perfecto para: amantes del cine y la música en directo.
3. Arte contemporáneo, cocina catalana y absenta en el Raval

Dedica la tarde al arte en el MACBA o en el CCCB, dos de los centros culturales más interesantes de la ciudad, uno al lado del otro. Si buscas más arte sin pagar entrada, échale un ojo a mi lista de museos gratis en Barcelona y de galerías de arte. La plaza dels Àngels, con sus skaters, ya es un espectáculo en sí misma.
Para cenar, cocina catalana de verdad en Can Lluís, una casa de comidas con historia en el corazón del Raval. Platos de siempre, producto de mercado y ese trato cercano que solo tienen los restaurantes de familia.
La última parada es un viaje en el tiempo: el Bar Marsella, abierto desde el siglo XIX y famoso por su absenta. Espejos antiguos, polvo de décadas y una atmósfera que no se parece a nada. Pide la absenta con su terrón de azúcar y disfruta el ritual.
Perfecto para: quien busca la Barcelona más auténtica y con historia.
4. Atardecer en Montjuïc y montaditos en el Poble-sec

Sube a última hora de la tarde al mirador del Palau Nacional, donde está el MNAC. Las vistas de Barcelona al atardecer desde las escalinatas son de las mejores de la ciudad, y no cuestan nada.
Baja paseando por Montjuïc hasta el Poble-sec y entra en Quimet & Quimet, una bodega mítica con las paredes forradas de botellas. Sus montaditos de conservas, como el de salmón con yogur y miel trufada, son legendarios. Es pequeño y siempre está lleno, así que ve con paciencia.
Termina la noche de pinchos por la calle Blai, la calle peatonal de los pintxos a buen precio. Ve de barra en barra y prueba un poco de todo.
Perfecto para: grupos de amigos y planes con poco presupuesto. Si te gusta este rollo, tienes más ideas en mi guía para comer bien y barato en Barcelona y en la de bodegas de barrio.
5. Picasso, cava y un speakeasy secreto en el Born

Empieza en el Museu Picasso, en la calle Montcada, repartido entre varios palacios medievales. Es imprescindible para entender los años de formación del pintor en Barcelona.
En la misma calle está El Xampanyet, una taberna de azulejos y barra de mármol que lleva décadas sirviendo su cava de la casa con anchoas, boquerones y tapas sencillas. Siempre hay ambiente.
Para el último trago, busca Paradiso, la coctelería escondida detrás de la puerta de una nevera en un pequeño bar de pastrami. Se entra como en un secreto y se sale con algunos de los mejores cócteles de Barcelona.
Perfecto para: una noche especial o para sorprender a alguien que visita la ciudad.
Consejos para disfrutar de estos planes
- Consulta la cartelera y los horarios antes de salir, sobre todo en cines y museos.
- Reserva cuando se pueda: Can Lluís y los pases de cine del fin de semana se llenan.
- Ve sin prisas: Quimet & Quimet y Paradiso suelen tener cola a partir de cierta hora.
- Muévete a pie: cada ruta está pensada para hacerse andando dentro del mismo barrio.
- Mira la agenda del mes: en qué hacer en octubre en Barcelona tienes festivales y conciertos para completar estas rutas.
¿Quieres más ideas? Descubre todos los rincones que recomiendo en el Mapa Inspira y en mis miradores para ver el atardecer.
Preguntas frecuentes
¿Qué hacer en Barcelona una tarde entre semana?
Una buena opción es encadenar un plan cultural, una cena y una copa en el mismo barrio. Por ejemplo, cine en versión original en los Verdi de Gràcia y después una copa en el Café Salambó, o una exposición en el MACBA y cena catalana en Can Lluís, en el Raval.
¿Dónde ver cine en versión original en Barcelona?
Dos de los cines de versión original más queridos de la ciudad son el Floridablanca, en Sant Antoni, y los Verdi, en Gràcia. Los dos están rodeados de bares y restaurantes, así que es fácil alargar el plan.
¿Cuál es el mejor barrio de Barcelona para salir a cenar y tomar algo?
Depende del plan. Sant Antoni y el Poble-sec son ideales para tapas y vermut con ambiente de barrio, Gràcia para plazas y terrazas, el Raval para bares con historia y el Born para cava, tapas y coctelerías escondidas.