Llevo años viviendo en Barcelona y últimamente no puedo evitar preguntarme: ¿hasta dónde vamos a llegar con el turismo?
Este año, la ciudad recibió más de 15 millones de turistas. Sí, quince millones. Somos poco más de un millón y medio de personas viviendo aquí, así que haz cuentas… por cada persona que vive en Barcelona, hay casi diez turistas al año caminando por las mismas calles.
Y no lo digo solo yo. Un estudio reciente asegura que hay 916 turistas por cada 100 habitantes. Es una locura.
¿Qué significa eso en el día a día?

Que ir al centro es cada vez más agobiante. Que muchas zonas ya no parecen pensadas para quienes vivimos aquí. Que cada vez es más difícil encontrar un piso a un precio justo. Que moverse por según qué barrios se siente como estar en un aeropuerto en pleno agosto.
Y lo más preocupante es que esto ya no es “temporada alta”. Es todo el año.
Barcelona recibe más turistas que países enteros
Esto me dejó en shock: Barcelona recibe más turistas que Australia y Brasil juntas. También más que Portugal o Bélgica tienen de habitantes. Y no somos Londres ni París. Somos una ciudad pequeña, que claramente ya está sobrepasada.

¿Y la gente qué piensa?
Según otro estudio, más del 60% de los barceloneses cree que ya no se puede recibir a más gente. Y un 36% dice que ha cambiado su forma de moverse por la ciudad. Yo soy parte de ese porcentaje. Hay zonas a las que ya ni me acerco porque simplemente no me siento cómodo.
¿Esto tiene solución?
No lo sé. Lo único claro es que la ciudad ya no respira igual. Se habla de ampliar el aeropuerto y eso solo significa una cosa: más turismo.
Yo creo que es momento de poner límites. De buscar un equilibrio. No se trata de rechazar a quienes vienen a conocer nuestra ciudad, pero sí de cuidar que los que vivimos aquí no terminemos sintiéndonos fuera de casa.





