El fuerte episodio de viento que afecta a Cataluña ha obligado a activar medidas excepcionales en Barcelona y en el resto del territorio. La llegada de la borrasca Nils ha puesto en alerta a las autoridades, con rachas que han alcanzado velocidades cercanas a los 90 km/h en varios puntos de la capital catalana y previsiones que advierten que podrían superarse los 100 km/h en las próximas horas.
Ante este escenario, la Generalitat ha decidido suspender la actividad escolar, universitaria y deportiva durante la jornada del jueves en todas las comarcas catalanas. La prioridad, según han señalado desde el Govern, es garantizar la seguridad y evitar desplazamientos innecesarios en un día marcado por condiciones meteorológicas adversas.
Aviso masivo a la población y restricciones temporales

Durante la tarde se prevé el envío de una alerta ES-Alert a los teléfonos móviles para informar a la ciudadanía sobre las restricciones vigentes. Las medidas estarán activas desde la medianoche hasta las 20:00 horas del jueves.
Además de la suspensión de clases, se han aplazado consultas y actividades sanitarias que no sean de carácter urgente. Las autoridades también recomiendan priorizar el teletrabajo siempre que sea posible y reducir al mínimo la movilidad.
El servicio de Bicing permanecerá fuera de funcionamiento hasta la medianoche del 12 de febrero como medida preventiva.
Cierre de parques, Zoo y otros espacios públicos
El Ayuntamiento de Barcelona ha activado el plan municipal por fuertes vientos en fase de alerta. Entre las primeras decisiones adoptadas se encuentra el cierre preventivo de todos los parques y jardines de la ciudad ante el riesgo de caída de ramas y elementos inestables.
El Zoo de Barcelona también ha suspendido su actividad hasta nuevo aviso, al igual que los cementerios municipales, que únicamente mantendrán los servicios esenciales bajo estrictas medidas de seguridad.
Incluso eventos culturales al aire libre se han visto afectados por el temporal, con daños en instalaciones y estructuras expuestas al viento.
Fuerte oleaje y cancelaciones marítimas

El impacto del temporal no se limita a tierra firme. Protección Civil ha activado la prealerta por mala mar debido a la previsión de olas que podrían superar los cuatro metros en el litoral barcelonés.
Se recomienda evitar zonas como espigones y paseos marítimos donde el oleaje puede romper con gran fuerza. Como consecuencia directa, algunas conexiones marítimas han sido suspendidas, incluyendo servicios rápidos entre Barcelona y las Islas Baleares.
Más de 500 incidencias registradas
Los servicios de emergencia han atendido cientos de avisos relacionados principalmente con caída de objetos, toldos desprendidos, macetas desplazadas y árboles dañados. En distintos barrios se han registrado incidencias por ramas bloqueando la vía pública y elementos urbanos afectados por las fuertes rachas.
Las autoridades insisten en asegurar balcones y terrazas, recoger toldos y retirar cualquier objeto susceptible de ser arrastrado por el viento. El Servei Meteorològic de Catalunya mantiene el nivel máximo de alerta para este jueves, por lo que se recomienda extremar la precaución.
Mientras el temporal continúa su paso por la ciudad, la consigna es clara: prudencia, menos desplazamientos y atención a las indicaciones oficiales.





